CURACIÓN DEL NIÑO/A INTERIOR - CÓMO EMPEZAR
Primera Parte


La sanación involucra traer a la conciencia aquellas creencias y actitudes en nuestro subconsciente, que están causando nuestras reacciones disfuncionales, para que podamos reprogramar nuestra defensa del ego, y así poder vivir una vida saludable y satisfactoria, en lugar de solo sobrevivir. Para poder adueñarnos de nuestro poder para hacer elecciones por nosotros mismos sobre nuestras creencias y valores, en lugar de reaccionar inconscientemente a las viejas grabaciones. La Recuperación es el surgimiento de la conciencia. Es iluminación, sacando a las actitudes disfuncionales y a las creencias de la oscuridad del subconsciente y hacia la Luz de la conciencia.

En un nivel emocional, la danza de la Recuperación es adueñarse de y honrar las heridas emocionales, para que podamos liberar la energía de la pena, el dolor, la ira, el terror y la vergüenza que nos han estado dirigiendo.

La vergüenza es tóxica y no es nuestra, ¡nunca lo fue! No hicimos nada por lo que sentirnos avergonzados, éramos niños pequeños. De la misma forma como nuestros padres eran niños pequeños cuando fueron heridos y avergonzados, y sus padres antes de ellos, etc., etc. Esta vergüenza por ser un humano que ha sido transmitida de generación en generación.
No hay a quien culpar aquí, no hay malos, solo almas heridas, corazones rotos y mentes confusas.


El trabajo con el niño interior es de alguna forma trabajo detectivesco. Tenemos un misterio por resolver. ¿Por qué he sido atraído por el tipo de personas con las que me he relacionado en mi vida? ¿Por qué reacciono en ciertas formas ante ciertas circunstancias? ¿De dónde provienen mis patrones? ¿Por qué algunas me veces me siento tan: impotente; solo/a; desesperado/a; atemorizado; enojado; suicida; etc.? El solo hecho de hacer este tipo de preguntas, es el primer paso en el proceso de curación. Es sano comenzar a preguntarse sobre las dinámicas de causa y efecto en nuestra vida

En nuestra codependencia, reaccionamos a la vida desde un blanco y negro, correcto e incorrecto
, un paradigma de creencias que nos enseñó que era vergonzoso y malo estar equivocados, cometer errores, ser imperfectos, ser humanos. Formamos nuestra relación medular con nuestro ser y con la vida en la niñez temprana, basados en los mensajes que obtuvimos, el trauma emocional que sufrimos, y el modelo de los adultos a nuestro alrededor. Conforme crecimos, construimos nuestra relación con el ser, otras personas y la vida, en el fundamento que formamos en la niñez temprana.
Cuando teníamos 5 años, ya estábamos reaccionando a la vida a través del trauma emocional de las edades anteriores. Adaptamos defensas para tratar de protegernos y para satisfacer nuestras necesidades de supervivencia. Las defensas adaptadas a los 5 debidas al trauma sufrido en edades anteriores condujeron a más traumas cuando tuvimos 7, que entonces ocasionaron que ajustáramos nuestras defensas, que nos llevaron a heridas a los 9, etc., etc., etc.

La vergüenza tóxica es la creencia de que hay algo inherentemente equivocado en relación a quienes somos, a nuestro ser. La culpa es “cometí un error, hice algo incorrecto.” La vergüenza tóxica es: “Yo soy un error. Hay algo malo o equivocado en mi”.

Es muy importante comenzar a despertar a la Verdad de que no hay nada inherentemente equivocado en nuestro ser
, es nuestra relación con nuestro ser y con la vida lo que presenta una disfunción. Y esa relación se formó en la niñez temprana.

La forma en la que uno comienza una curación del niño interior, es simplemente volviéndose consciente.

Volvernos conscientes de que el principio gobernante en la vida es la causa y el efecto.

Volvernos conscientes de que nuestra relación con nuestro ser es disfuncional

Volvernos conscientes de que tenemos el poder para cambiar nuestra relación con nuestro ser.

Volvernos conscientes de que fuimos programados con falsas creencias sobre el propósito y la naturaleza de la vida en la niñez temprana, y de que podemos cambiar esa programación.

Volvernos conscientes de que tenemos heridas emocionales de la niñez con las que es posible entrar en contacto y sanar lo suficiente, para evitar que dicten la forma como vivimos nuestra vida hoy.

Ese es el propósito de la curación del niño interior, dejar de permitir que nuestras experiencias del pasado, dicten la forma en la que respondemos a la vida hoy. Esto no puede hacerse sin volver a visitar nuestra infancia.

Necesitamos hacernos conscientes, para elevar nuestra conciencia. Para crear un nuevo nivel de conciencia que nos permita observarnos a nosotros mismos.

Es de vital importancia comenzar a observarnos, nuestras reacciones, nuestros sentimientos, nuestros pensamientos, desde un lugar desapegado de testigo que no avergüence.

Todos tenemos un crítico interno, una voz paterna crítica, que nos golpea con vergüenza, juicio y miedo. La voz del padre crítico se desarrolló para tratar de controlar nuestras emociones y nuestros comportamientos, porque obtuvimos el mensaje de que había algo malo en nosotros y de que nuestra supervivencia sería amenazada si hacíamos, decíamos o sentíamos las cosas “equivocadas”.

Es vital comenzar a aprender cómo quitarle el poder a esa voz crítica que nos avergüenza. Necesitamos comenzar a observarnos con compasión. Esto es casi imposible al inicio del proceso de la curación del niño interior, tener compasión por nuestro ser, ser Amorosos con nosotros, es lo más difícil de hacer.

Así, necesitamos comenzar a observarnos cuando menos desde una perspectiva más neutral. Convertirnos en un observador científico, un detective, el Sherlock Holmes de su propio proceso como fue. Tenemos que comenzar a ser ese detective, observándonos y preguntándonos de dónde proviene esa reacción, pensamiento, sentimiento. ¿Por qué me estoy sintiendo así? ¿Qué me recuerda esto de mi pasado? ¿De qué edad me siento en este momento? ¿De qué edad actué cuando eso sucedió?

Una de las cosas asombrosas sobre este proceso, es que conforme uno comienza a volverse más consciente de sus propias reacciones, también empezamos a volvernos más conscientes de otros. Comenzamos a ver cuando las personas en nuestras vidas están reaccionando como un niño pequeño, o adolescente, o lo que sea. Entre más conscientes nos volvemos de sus reacciones, más fácil es dejar de tomarnos su comportamiento como algo personal, lo que facilita desapegarnos de nuestras propias reacciones y observarnos.

Es un proceso asombroso y milagroso, que puede ayudarnos a cambiar nuestra relación con nuestro ser, con otras personas y con la vida. Volvernos más conscientes, más alertas sobre una nueva forma de mirarnos a nosotros mismos y a la vida, es el inicio de un proceso de aprendizaje para perdonar y Amar a nuestro ser.

Un detective siempre busca la causa y el efecto. Al volvernos un detective, resolviendo el misterio del por qué hemos vivido nuestras vidas como lo hemos hecho, podemos comenzar a liberarnos de nuestro pasado. Al hacer la curación del niño interior, podemos comenzar a aprender cómo estar realmente vivos, en lugar de solo sobrevivir y soportar .

Este artículo continúa en el próximo boletín.

un abrazo y mucha luz
Paola
APRENDIENDO A RECIBIR

Terapias EFT...Sanación Emocional, Mental y Fisica

Conocimos a alguien que si le decían "Te amo", automáticamente respondía: "No te preocupes: ya se te va a pasar".
A esto se le llama DEFLEXIÓN: evitar la intensidad afectiva.
Si el aprecio, la gratitud, el amor, quieren penetrar en su estructura... los esquiva como un torero al toro!
Evita la situación, tratando de salir lo más rápido posible de ella con una broma, un sarcasmo, una frase hecha, o cambiando de conversación... Quizás hasta le sea más fácil recepcionar un insulto que aceptar un "Te quiero".
Su coraje mayor sería abrirse a recibir el reconocimiento afectivo... pero no sabe cómo hacerlo!
Hay quienes así han ido neutralizando crónicamente a sus proveedores de afecto, que ya ni insisten en expresarles cariño...
La consecuencia de ello es una anemia afectiva autoprovocada: como a quien le falta hierro en sangre por alimentarse mal, el afecto no es asimilado por su sistema sensible, generándosele una carencia emocional: sensación de soledad, de inmerecimiento, de desamor...

Si algo de esto te sucede es importante que sepas que uno puede reeducarse emocionalmente mediante pequeños gestos, estando atento a la deflexión cotidiana: cuando te den las gracias ya no digas "Por nada!", pues si se te está agradeciendo es... POR ALGO!
Y si alguien te expresa "Qué bien se te ve!", no respondas cosas como "Por favor!... Si soy un desastre, hoy ni me miré al espejo...".
Si aprecian algo que has elegido con buen gusto, no te escapes con un "Ya está muy viejo, lo compré de oferta...".
Hasta es posible que si te hacen un regalo experimentes culpa por recibir, y digas frases como "No te hubieras molestado!" (o sea: "Perdón por existir: lamento que hayas tenido que malgastar dinero y tiempo en alguien como yo")...
Se es como un "tenista afectivo", haciendo rebotar la pelota ni bien golpea en su raqueta emocional, refractaria al afecto.
Basta! Juguemos otro juego: el de DAR, pero también SABIENDO RECIBIR.

Se trata de instalar nuevas actitudes: si te dicen "Gracias!", darle espacio a ese agradecimiento, respondiendo tal vez "Qué bueno que te sirviera lo que pude darte","Te lo mereces!", "Me dio gusto serte útil...".
Si alguien pondera algo tuyo, podrás sonreírle y decir : "Me alegra que te guste!". Y si te expresan cariño, aprecio, amor, será vital que observes si tu corazón quiere huir o cerrarse; entonces, calmarlo gentilmente, como a un potro asustado, y volverlo poroso para recibir: "Me hace bien que me lo digas!".
Te pescarás una y otra vez volviendo a decir lo mismo... pero ya sabrás que lo estás haciendo, y tendrás la opción de crear otro tipo de respuesta, hasta fundar dentro tuyo un nuevo hábito:
El de ser receptivo al afecto.
Así sí que se desarrolla un alma vigorosa!... Podrías escribir en tu agenda, -o dentro de tu pecho-: "ACEPTO EL BIEN". ¿Qué te parece? Chuang-Li lo dijo así:

"Toda la sabiduría
puede resumirse
en dos acciones:

El bien que se hace por ti,
permite que sea hecho.

El que debas hacer tú,
asegúrate de realizarlo."

un abrazo y mucha luz
Paola
EL ABUSO EMOCIONAL

Terapias EFT...Sanación Emocional, Mental y Fisica

El abuso emocional es una mutilación devastadora y debilitante del corazón y del alma. La herida más profunda y duradera de cualquier abuso es la herida emocional.


No existe tal cosa como ser abusado solo emocionalmente, he escuchado muchas historias horribles sobre abuso físico y el aspecto más nocivo del abuso físico es el abuso emocional que causa, cuando decimos "Solo fui abusado emocionalmente" es la enfermedad minimizando el trauma que experimentamos. El abuso emocional está debajo de todos los otros tipos de abuso, el aspecto más nocivo del abuso físico, sexual, mental, etc., es el trauma en nuestros corazones y almas por haber sido traicionados por las personas que amábamos y en quien confiábamos. Los otros tipos de abuso pueden agregar más niveles a la curación necesaria, pero lo principal es el abuso emocional y su efecto en nuestra habilidad para Amarnos y confiar en nosotros mismos. De hecho, ser abusado solo emocionalmente, puede hacer más difícil muchas veces ponernos en contacto con nuestros problemas, porque no siempre es tan llamativo u obvio, algunos de nosotros fuimos abusados y avergonzados por la forma como nos miraron o dijeron nuestro nombre .


Las emociones son una parte vital de nuestros seres. No podemos ser completos y sanos sin tener una relación emocionalmente honesta con nuestro ser. No podemos saber quienes somos Verdaderamente, si nuestra relación con nuestro propio proceso emocional está torcida, distorsionada y reprimida. El cuerpo, la mente y el espíritu son tres partes de una ecuación de cuatro componentes. Las emociones son la clave para sanar nuestros corazones rotos y almas heridas. Nuestras reacciones emocionales son mensajes de nuestro ser a nuestra conciencia.

"Las emociones son energía que se manifiesta en nuestros cuerpos. No son pensamientos (aunque las actitudes establecen nuestras reacciones emocionales.) Con el fin de sanar emocionalmente es vital poner atención en el lugar en donde la energía se manifiesta en nuestros cuerpos. ¿En dónde está la tensión, la rigidez? ¿Podría ser que esa "indigestión" sea en realidad una acumulación de sentimientos? ¿Me estarán diciendo algo esas "mariposas" en el estómago?

La civilización occidental durante muchos años ha estado totalmente desequilibrada hacia la forma de pensar del cerebro izquierdo, concreto, racional, lo que ves es todo lo que hay (esto surgió en reacción a tiempos anteriores en que el desequilibrio estuvo hacia el otro lado, hacia la superstición y la ignorancia.)

Debido a que la energía emocional no puede ser vista, medida ni pesada ("los rayos x muestran que tienes 5 kilos de dolor allí") las emociones fueron descontadas y devaluadas. Esto ha comenzando a cambiar de alguna forma en los años recientes, pero la mayoría de nosotros crecimos en una sociedad que nos enseñó que ser muy emocionales era algo malo que debíamos evitar. (Ciertas culturas, o subculturas, le otorgan más permiso a las emociones, pero por lo general están fuera de equilibrio hacia el otro extremo o permiten que las emociones rijan, la meta es el equilibrio entre lo mental y lo emocional, entre lo intuitivo y lo racional.)

Nuestras emociones nos dicen quienes somos, nuestra alma se comunica con nosotros a través de vibraciones de energía. La Verdad es una comunicación energética emocional desde nuestra Alma en el Plano Espiritual hacia nuestro ser, espíritu o alma en el plano físico, es algo que sentimos en nuestro corazón, nuestras entrañas, algo que resuena con nosotros.

Nuestro problema ha sido que debido a las heridas no sanadas de nuestra niñez, ha sido muy difícil encontrar la diferencia entre una Verdad emocional intuitiva y la verdad emocional que proviene de las heridas de nuestra niñez. Cuando nos aprietan algún botón y reaccionamos en base al niño inseguro y asustado que está dentro (o el niño/a enojado y rabioso, o el niño sin poder e indefenso, etc.) entonces estamos reaccionando en base a la verdad emocional que teníamos a la edad de 5, 9 o 14 años, no hacia lo que está sucediendo ahora. Debido a que hemos estado haciendo eso toda nuestra vida, hemos aprendido a no confiar en nuestras reacciones emocionales (y obtuvimos el mensaje de no confiar en ellas en una variedad de formas cuando éramos niños.) Sentir los sentimientos.

Yo creo que la codependencia (la dependencia externa o hacia fuera) ha sido la condición humana en las sociedades civilizadas durante miles de años. Ser un humano en el Planeta Tierra ha sido una condición emocionalmente abusiva durante mucho tiempo.

Vivimos en sociedades que solo hace poco tiempo dejaron la creencia de que los niños y las mujeres eran propiedades. Y no estamos muy lejos de sociedades consideradas "sociedades civilizadas" que no veían nada malo en la esclavitud y el genocidio.

Los seres humanos han sido abusados en todas las formas, incluyendo emocionalmente, por los sistemas de creencias de las civilizaciones Patriarcales, Espiritualmente hostiles (hostiles en la idea de que todos estamos conectados y tenemos igual valor Divino), emocionalmente deshonestas, durante muchas generaciones.

"En esta sociedad, en un sentido general, al hombre se le ha enseñado tradicionalmente a ser agresivo, el síndrome de "John Wayne", mientras que a la mujer se le ha enseñado a ser auto-sacrificada y pasiva. Pero esa es una generalización; es completamente posible que alguien provenga de un hogar en donde su madre era Jonh Wayne y su padre fuera el mártir auto-sacrificado.

El punto que quiero hacer es que nuestra comprensión de la Codependencia ha evolucionado hasta darnos cuenta que no solo tiene que ver con algunas familias disfuncionales, nuestros mismos modelos, o prototipos, son disfuncionales. Nuestros conceptos culturales tradicionales de lo que es un hombre o una mujer están torcidos, distorsionados, son estereotipos casi cómicos de lo que realmente son."

Nuestros padres fueron emocionalmente abusados en su niñez, porque sus padres fueron emocionalmente abusados en la niñez. Nuestros padres fueron nuestros modelos, quienes nos enseñaron cómo relacionarnos con nosotros mismos y nuestras emociones. Aprendimos a relacionarnos con nosotros como seres emocionales, desde los modelos de los adultos con los que estuvimos en contacto y los mensajes que obtuvimos por la forma como nos trataron, así como los mensajes que obtuvimos de fuentes culturales, desde los cuentos de hadas hasta la religión.

"La danza que aprendimos cuando niños, la represión y la distorsión de nuestro proceso emocional, en reacción a las actitudes y los patrones de comportamiento que adoptamos para sobrevivir en un ambiente emocionalmente represivo y Espiritualmente hostil, es la danza que seguimos bailando como adultos. Somos impulsados por energía emocional reprimida. Vivimos la vida en reacción a las heridas emocionales de la niñez. Seguimos intentando obtener la atención y el afecto sanos, el amor y el cuidado sanos, la validación exaltadora del ser, el respeto y la afirmación que no obtuvimos como niños. Esta danza disfuncional es la Codependencia. Es el Síndrome del Niño Adulto. Es el son que los humanos han estado bailando durante miles de años. Ciclos Viciosos auto-perpetrados de comportamiento auto-destructivo."

El abuso emocional más destructivo es el que aprendemos a inflingir en nosotros mismos. Formamos nuestra relación central en la temprana infancia y desde entonces nos hemos estado juzgando y avergonzando. Lo más destructivo sobre el abuso emocional que sufrimos porque nuestros padres estaban heridos, fue que incorporamos los mensajes que obtuvimos de su comportamiento dentro de nuestra relación con nuestro ser. Abusamos emocionalmente de nosotros en bases diarias. Si tuviéramos una auto-estima sana no le permitiríamos a nadie que abusara de nosotros emocionalmente, incluyéndonos a nosotros.

"Cuando teníamos 3 o 4 años no podíamos ver alrededor y decir,
"Está bien, mi papá está borracho y mi mamá está muy deprimida y asustada, es por eso que se siente tan mal todo esto. Creo que voy a conseguirme mi propio departamento."

Nuestros padres eran nuestro poder superior. No éramos capaces de comprender que podían tener problemas que no tenían nada que ver con nosotros. Por lo que llegamos a sentir que era nuestra culpa.

Nosotros formamos nuestras relaciones con nosotros mismos y la vida en la temprana infancia. Aprendimos sobre el amor de personas que no eran capaces de amar sanamente, debido a sus heridas de la niñez. Nuestra relación más temprana y medular con nuestro ser se formó con el sentimiento de que algo estaba mal y tenía que ser yo. En el centro de nuestro ser hay un niño/a pequeño/a que cree que no es digno/a ni merecedor/a de amor. Ese fue el fundamento en el que construimos nuestro concepto del "ser". La historia ha sido, y sigue siendo, hecha por individuos inmaduros, asustados, enojados y heridos que estaban y siguen reaccionando a sus heridas infantiles y programaciones, reaccionando ante el niño pequeño interior que se siente indigno y no merecedor del amor."

No solo fuimos entrenados para ser emocionalmente deshonestos y abusivos con nosotros mismos, aprendimos conceptos que nos programaron para más abuso emocional.


Si alguien te ama, se debe sentir como que te ama. ¡Que concepto! Obvio, lógico, racional, elemental, como 'duh' claro que así debería ser. Nunca había experimentado sentirme amada/o consistentemente en mis relaciones más cercanas. Ya que mis padres no sabían como Amarse a sí mismos, su comportamiento hacia mi provocó que experimentara el amor como crítico, vergonzante, manipulador, controlador y abusivo. Debido a que esta fue mi experiencia del amor cuando niño/a, ese fue el único tipo de relación con la que me sentía cómodo como adulto. Fue también, y es muy importante, la relación que tenía conmigo mismo.

Con el fin de comenzar a cambiar mi relación con mi ser, para que pudiera empezar a cambiar el tipo de relaciones que tenía con otras personas, tuve que enfocarme en intentar aprender la Verdadera naturaleza del Amor.

Y con el fin de comenzar a encontrar mi camino a casa hacia el AMOR, tuve primero que empezar a despertar para ver lo que no es el Amor. Aquí hay algunas cosas que he aprendido y según creo, no son parte de la Verdadera naturaleza del Amor.

El Amor no es:

Crítico, vergonzante, abusivo, controlador, manipulador, rebajador, humillante, separador, reducidor, empequeñecedor, despreciativo, negativo, traumático y doloroso la mayoría del tiempo.

El amor tampoco es una adicción. No es tomar a alguien como rehén o que alguien te haga rehén. El tipo de amor romántico que aprendí conforme crecí es un amor tóxico. El "no puedo sonreír sin ti", "No puedo vivir sin ti." "Tu eres mi todo" "No estás completo hasta que no encuentras a tu príncipe/princesa" esos mensajes que aprendí en relación al amor romántico en la infancia, no son descripciones del Amor, son descripciones de la droga, de alguien que es un poder superior o un falso dios.

Adicionalmente, el Amor no es ser un tapete. El amor no acarrea sacrificar tu ser en el altar del martirio, porque nadie puede elegir conscientemente sacrificar al ser si nunca tuvo Verdaderamente un ser que sentía que era digno de ser amado y merecedor. Si no sabemos como amarnos a nosotros mismos, cómo mostrar respeto y honor por nuestro ser, entonces no tenemos ningún ser que sacrificar. Estamos intentando sacrificarnos con el fin de probarnos que somos dignos del amor y merecedores, eso no es dar desde el corazón, eso es codependientemente manipulador, controlador y deshonesto.

El Amor incondicional no es ser un tapete auto-sacrificado, el Amor Incondicional comienza amando al ser lo suficiente, como para protegerlo de las personas que Amamos si es necesario. Hasta que no comenzamos a Amar, honrar y respetar nuestro ser, no estamos dando Verdaderamente, estamos intentando obtener dignidad a través de otros, siendo sumisos en nuestro comportamiento hacia ellos"

Cualquier tipo de abuso físico, verbal, mental o sexual también es emocionalmente abusivo. Cualquier actitud o comportamiento que conlleve un mensaje de que el otro es menos que un ser que merece ser tratado con respeto y dignidad, incluyendo convertirlo en objeto o confinarlo a un estereotipo, es emocionalmente abusivo.

Las formas abiertas de abuso son mucho más fáciles de identificar que las formas más encubiertas. Es relativamente fácil para la mayoría de las personas ver que la furia y los gritos son emocionalmente abusivos. Los insultos y humillaciones verbales son emocionalmente abusivos. Puede ser difícil identificar algunas de las formas más pasivo-agresivas como algo igual de hiriente, como abusivas y dañinas.

"El comportamiento pasivo-agresivo es la expresión indirecta de la rabia. Esto sucede porque obtuvimos el mensaje en la infancia de una u otra forma, de que no era CORRECTO expresar ira. Debido a que la ira es energía que no puede ser completamente reprimida, se expresa en formas indirectas. Esto produce, de una forma u otra, abierta o sutilmente, el grito de batalla de la Codependencia "Ya les mostraré - Ya verán". Como niño, estaba muy enojado con mi madre por no protegerse a sí misma o a mí de mi padre, pero no era correcto estar enojado con mi madre, entonces fui pasivo-agresivo en varias formas. Una fue no mostrando ningún sentimiento. Para cuando tenía 7 u 8 años, tenía una respuesta pasivo-agresiva a sus intentos de acercarse a mí, no la dejaba que me tocara, no mostraba felicidad si algo bueno sucedía, o dolor si pasaba algo malo. Solo decía, "esta bien" sin importar que no fuera así. También "le mostré" a ella y a mi padre no sacando el tipo de calificaciones de las que era capaz en la escuela. He gastado mucho mi vida saboteándome para vengarme de ellos.

El comportamiento pasivo-agresivo puede tomar la forma de sarcasmo, desidia, impuntualidad crónica, ser el aguafiestas, quejarse constantemente, ser negativo, ofrecer opiniones y consejos que nadie ha solicitado, ser el mártir, el lanza flechas ("qué le has hecho a tu cabello", "subiste de peso ¿no?"), etc. Si no sabemos como establecer límites o hacemos lo que sea por evitar el conflicto, entonces por lo general aceptaremos hacer cosas que no queremos hacer, y como resultado no seremos felices haciéndolas y se la regresaremos a la otra persona de alguna forma, porque estamos enojados por "forzarnos" a hacer algo que no queríamos. Un escenario clásico de codependencia es cuando te preguntan en donde quieres comer y dices "no me importa, en donde quieras" y después te enojas porque te llevan a un lugar que no te gusta. Pensamos que deben ser capaces de leer nuestra mente y saber que no queremos hacer cualquier cosa. Típicamente, en las relaciones, uno de los dos le pedirá al otro que hagan algo y la persona que no puede decir "no quiero hacer eso" aceptará hacerlo y después no lo hace. Esto dará como resultado regaños y riñas que ocasionarán más ira y comportamiento pasivo-agresivo.

La forma para dejar de ser pasivo-agresivo, es comenzar a ser honesto (primero que nada con nosotros mismos), estableciendo límites (entre más entremos en contacto con nuestro niño interior, podremos establecer límites ante los agresivos que nos están provocando el comportamiento pasivo-agresivo), diciendo que no cuando no queremos hacer algo. Es más fácil decirlo que hacerlo. En un nivel, lo que estamos haciendo es recrear nuestras dinámicas de la niñez de ser criticados por nuestros padres. Nosotros tenemos relaciones románticas, amistosas y de trabajo, en donde seremos criticados y nos darán el mensaje de que somos malos o estamos equivocados, porque en nuestro centro nos sentimos indignos y no merecedores del amor. Debido a que no nos Amamos, necesitamos manifestar a personas fuera de nosotros que se conviertan en nuestro padre criticador, entonces podemos sentirnos ofendidos, sentirnos víctimas y ser pasivo-agresivos. Ellos son de hecho solo un reflejo de la forma como nos tratamos a nosotros internamente. Entre más aprendamos a defendernos internamente de la voz del padre criticador, más nos daremos cuenta de que no queremos personas críticas en nuestras vidas."

Si en nuestra niñez tuvimos un padre que nos criticó y avergonzó, esa fue una mutilación abusiva de nuestra estima. Si el otro padre no nos protegió del abuso verbal (o físico o el que sea), entonces también fue emocionalmente abusivo para nosotros a través de su modelo, y también lo fue que abogara en su responsabilidad como padre o madre. Como un niño pequeño lo único "normal" que conocemos es lo que estamos experimentando. Crecer en un ambiente emocional abusivo nos programa para sentirnos atraídos hacia personas y situaciones emocionalmente abusivas en la vida adulta.
El abuso emocional es una mutilación devastadora y debilitante del corazón y del alma. Los moretones en el cuerpo desaparecen, los moretones del corazón y de la mente permanecen, hasta que comenzamos a enfocar en ellos la Luz de la curación. El abuso emocional es atroz para la auto-estima y nos programa para quedarnos atrapados en los círculos viciosos auto-perpetrados de vergüenza, sufrimiento y auto-abuso que impulsan las dinámicas de la danza disfuncional que es la codependencia.

Es vital que comencemos a aprender cómo protegernos a nosotros mismos. Es vital que empecemos a darnos cuenta que el abuso emocional no es aceptable, que merecemos ser tratados con respeto y dignidad. Con el fin de hacerlo, necesitamos comenzar a aprender a tratarnos a nosotros mismos en formas más amables y bondadosas, necesitamos aprender cómo ser Amorosos con nosotros mismos.

Darnos cuenta de que hemos sido emocionalmente abusados, es el inicio de un proceso de recuperación que involucra crecimiento, cambio y curación en nuestra relación con nuestro ser. Existen facetas diferentes y niveles que están involucrados en nuestras relaciones internas, con nuestras propias emociones, cuerpos, mentes, géneros, sexualidad, etc. Con la intención de dar Luz sobre lo que hay que hacer para volvernos conscientes del abuso emocional.
un abrazo y mucha luz
Paola
EL PROCESO DE LA PRESENCIA


Terapias EFT...Sanación Emocional, Mental y Fisica

Puedes sentirte incierto en este momento, especialmente en esos momentos tranquilos antes de quedarte dormido, o justo después de despertar. Puedes sentir esta incertidumbre como una densidad dentro de tu cuerpo, una maraña dentro de tus pensamientos, o una pesadez dentro de tu corazón. Si no estás lidiando con este malestar en surgimiento tomando ese vaso de vino cada noche, o distrayéndote al ser absorbido dentro del drama en despliegue de otros, entonces puedes estarte sintiendo un poco trastornado de vez en cuando.

Algunas veces, en los momentos oscuros, puede sentirse como si tu trabajo interior te hubiera traicionado. Esos sentimientos de desesperación que pensaste que ya estaban resueltos, regresan como si nunca los hubieras tocado con tu dedicación a la limpieza emocional. Entonces, también están esas elecciones que se te pide ahora que enfrentes; grandes elecciones sobre “dar la cara” o “hacer un compromiso”. Y, para agregarle más, hay momentos de una confusión mental tan extrema, momentos en los que preferirías correr hacia la oscuridad de la familiaridad pasada, en lugar de enfrentar el reto de este instante en despliegue.

No te desesperes.

Si esta es tu experiencia en este momento, eres bendecido. Esto es la gracia besando un lugar escondido de dolor en tu corazón. Es el universo poniendo atención especial en ti, porque has trabajado muy duro por reclamar tu sentido de autenticidad. No estás fallando; estás teniendo éxito. Estos susurros oscuros del pasado, son ecos de una herida medular que durante mucho tiempo te ha causado sentimientos de trastorno, incertidumbre y te ha hecho sentir incapaz de declarar: ¡Hasta aquí! Estoy aquí ahora. Pongo ahora cada fibra de mi atención dentro de esta experiencia de vida. Estoy disponible”. Este malestar es el olor y el sabor del fondo del barril.

Puede haber algunos a tu alrededor ahora que pueden no estar sintiendo la intensidad de este momento como tú. Muchos son maestros a la hora de ocultarse a ellos mismos estas sacudidas, con formas socialmente aceptadas de distracción y auto-medicación. Pueden declarar defensivamente, “¿De qué estás hablando? Todo está de maravilla. Estoy bien”. Bendícelos mientras se esconden en sus capullos de sueño cuidadosamente preparados. El sueño es necesario para aquellos que todavía requieren descansar.

No importa lo que otros piensen. Tú te estás dando cuenta rápidamente de que no puedes discutir más tu experiencia en desarrollo con nadie. La historia que tú cuentas, que le has narrado implacablemente a otros una y otra vez, no es una solución y no contiene respuestas. Es solo una historia; no es siquiera tan interesante. Este es el momento, justo ahora, con precisión fundamental, cuando te das cuenta de que no tienes a nadie más a quién preguntarle, decirle o cuestionar. No hay nadie que pueda saber nada por ti.

Esta oscuridad que sientes que sale a la superficie, es una resonancia causal, que una vez integrada, transforma tu atención de aprender en el mundo externo, para abrazar el interno. Este momento es el “salto de fe” que se aproxima. Es por esto que esta experiencia en desarrollo es tan desafiante; porque es el reto final.

Ninguna discusión o debate puede llevarte de afuera hacia dentro. Otros pueden decir, “Yo ya vivo de esta forma, yo ya estoy en paz conmigo”. No le pongas atención a lo que nadie diga sobre su experiencia. No compares la tuya con la de nadie. Cuando algo tiene que ver con nuestra lucha interna por la autenticidad, los humanos somos maestros del auto-engaño. El hecho es que ya no importa lo que alguien más esté atravesando; solo importa cómo estás honrando tú tu experiencia de este despliegue asombroso. El momento en el que vives en el ahora, es en el cual la llanta toca el camino; ya sea que respondas o reacciones a este momento, es aquí en donde se revela tu verdadera espiritualidad.

Si el momento es oscuro, siéntelo y hónralo; sométete a su esencia. Permítele ser. Esta antigua oscuridad sale ahora a la superficie para ser bendecida con tu atención compasiva. Busca que la ames para que también pueda evolucionar. Pero, a lo largo de este encuentro, recuerda regularmente sembrar este momento en despliegue con una oración sentida, que transmita tu intención para ti mismo y por lo tanto para el mundo.

No te escondas de lo que es. No te escondas de nadie nunca más.

Recuerda, en algún punto se te pedirá que actúes. Si, tú sabes que tienes que dar un paso fuera de tu lugar de aparente seguridad y hacer una elección. Hay algo aproximándose a ti de lo cual no hay escapatoria. Lo puedes sentir; es tangible. Si intentas huir, correrás ciegamente entre el tráfico. Tu pavor emergente se debe a que al hacer la elección que tienes que hacer, también estás haciendo un compromiso. Durante mucho tiempo has evadido comprometerte plenamente con tu experiencia humana. Ese vaso de vino, ese cigarro, esa pastilla, ese control de la TV, ese intento continuo por “atiborrarte”… has sido capaz de vivir así durante todo el tiempo que puedes recordar. Pero, la resonancia de “esperar para ver lo que sucede antes de dar ese paso” no es soportable. No hay nada auténtico en dicha postura, eso es lo que estás sintiendo en este momento; todo lo que no es auténtico sobre tu postura presente.

De esto se trata este año, este mes, este momento, este cambio perceptual actual; autenticidad – dar la cara. Nadie puede decirte lo que “autenticidad” significa para ti, por ti, o cómo se manifiesta esta resonancia cuando es expresada plenamente a través de ti. Tú solo descubres esto SINTIENDOLO EN TODO TU CUERPO, no pensando ni discutiendo.

Ya no hay nadie a quién preguntarle “¿Qué se hace?”. Nunca lo ha habido. Esta es la grandiosa ilusión de la que ahora has despertado. Esta realización es la oscuridad que ahora busca envolverte en las horas tardías de la noche o tempranas de la mañana. Esta realización es el maestro que viene desde adentro para revelar en dónde has estado. Conforme te hundes en sus brazos, te elevas hacia los tuyos. Esto es exactamente lo que debería estarse desplegando. Este es un beso de gracia.


“De una forma u otra
Voy a encontrarte,
Voy a atraparte, atraparte, atraparte, atraparte…” Blondie


“No tiene que ver con sentirte mejor – tiene que ver con volverte mejor en sentir”.

un abrazo y mucua luz
Paola
TODO ES UN REFLEJO DE LA RELACIÓN CONTIGO MISMO

Terapias EFT...Sanación Emocional, Mental y Fisica

Si quiero amor no puedo tenerlo.
YO SOY AMOR y mientras siga buscándolo en el exterior
no puedo darme cuenta de ello.
Al buscar amor es como se pierde la
conciencia del mismo, pero no el estado.
Amor es todo lo que
somos

–Byron Katie–


Cuando queremos tener una relación amorosa con el afán de llenar un hueco interno, ó de solucionar nuestros sentimientos de baja autoestima, lo que logramos es
en realidad todo lo contrario, atraemos una persona que agrande
nuestros sentimientos de carencia, alguien que nos recuerde ese vacío
interno todavía más y por lo tanto las relaciones terminan haciéndonos
sentir igual ó peor que cuando las iniciamos.

Como todo atrae a su igual, no importa la cantidad de esfuerzos que hagas para encontrar a la pareja ideal, no importa cuantos sapos
hayas besado con la esperanza de que alguno de ellos se convierta en tu
príncipe azul o princesa, si tus sentimientos de fondo son negativos hacia ti
misma/o, esa señal
es la que estás enviando al universo y será contestada con más de lo mismo invariablemente.
La mayoría de las relaciones que forjamos son disfuncionales
porque provienen de la creencia errónea de que somos una media naranja
y que necesitamos encontrar a la otra mitad para completarnos.

Así que, pasamos las primeras décadas de nuestra vida buscando esa otra
mitad que debería completarnos, que debería hacernos sentir mejor,
darnos amor, ternura, confianza, cariño,
respeto, cuidados y todo eso de lo cual carecemos.

Pero esta creencia nos convierte en una gran carga de necesidades para la otra mitad pues ya cuando llegamos a una relación
traemos una lista enorme de requerimientos y exigencias que hemos
acumulado, a lo largo del tiempo nos convertimos en una carga
asfixiante para nuestra
pareja debido a que no sabemos cómo ser felices por
nuestra cuenta y dependemos totalmente de que esa persona se comporte de
acuerdo a nuestros deseos para ser felices.

Aprendamos a ser felices por nuestra propia cuenta asi la persona que llegue a nuestra vida, como pareja, no tendra la gran responsabilidad de HACERNOS FELICES. Ser feliz es sólo y únicamente nuestra responsabilidad.

un abrazo y mucha luz
Paola

EL DUELO

Terapias EFT...Sanación Emocional, Mental y Fisica


El duelo es el doloroso proceso normal de elaboración de una pérdida, es la adaptación y armonización de nuestra situación interna y externa frente a una nueva realidad.
Elaborar el duelo significa ponerse en contacto con el vacío que ha dejado la pérdida de lo que no está, valorar su importancia y soportar el sufrimiento y la frustración que comporta su ausencia.
Convencionalmente podríamos decir que un duelo se ha completado cuando somos capaces de recordar lo perdido sintiendo poco o ningún dolor. Cuando hemos aprendido a vivir sin él, sin ella, sin eso que no está. Cuando hemos dejado de vivir en el pasado y podemos invertir de nuevo toda nuestra energía en nuestra vida presente y en los vivos a nuestro alrededor.
Estas son algunas de las sensaciones corporales que sienten los que están de duelo. Es el llamado duelo del cuerpo.

Náuseas.
Palpitaciones.
Opresión en la garganta.
Dolor en la nuca.
Nudo en el estómago.
Dolor de cabeza.
Pérdida de apetito.
Insomnio.
Fatiga.
Sensación de falta de aire.
Punzadas en el pecho.
Pérdida de fuerza.
Dolor de espalda.
Temblores.
Hipersensibilidad al ruido..Dificultad para tragar.
Oleadas de calor.
Visión borrosa.

Y estas son algunas de las conductas más habituales después de una pérdida importante.

Llorar.
Suspirar.
Buscar y llamar al ser querido que no está.
Querer estar solo, evitar a la gente.
Dormir poco o en exceso.
Distracciones, olvidos, falta de concentración.
Soñar o tener pesadillas.
Falta de interés por el sexo.
No parar de hacer cosas o apatías.

Recomendaciones para recorrer el camino de las lágrimas (y sobrevivir)

1.-Permitirse estar de duelo.
Date el permiso de sentirte mal, necesitado, vulnerable...
Puedes pensar que es mejor no sentir el dolor, o evitarlo con distracciones y ocupaciones pero, de todas maneras, con el tiempo lo más probable es que el dolor salga a la superficie.
Mejor es ahora. Acepta que posiblemente no estés demasiado interesado en tu trabajo ni en lo que pasa con tus amistades durante un tiempo, pero metete en el duelo con todas sus consecuencias. Tu vida será diferente mientras recorres este camino, muy probablemente tendrás que cambiar transitoriamente algunos hábitos, seguramente te sientas vacío...
Te puedes permitir sentir el dolor plenamente porque el permiso es el primer paso de este camino y ningún camino se termina si antes no se comienza a recorrerlo.

2.- Abrir tu corazón al dolor:
Registra y expresa las emociones que surjan, no las reprimas.
No te hagas el fuerte, no te guardes todo para adentro.
Con el tiempo el dolor irá disminuyendo. Si hay algo que opera siempre aliviando el trayecto es justamente encontrar la forma y darse el permiso de sentir y expresar el dolor; la tristeza, la rabia, el miedo por lo perdido. recorrer el camino de punta a punta es condición para cerrar y sanar las heridas. Y este camino se llama el Camino de las Lágrimas. Permitete el llanto.
Te mereces el derecho de llorar cuanto sientas. Posiblemente sufriste un golpe brutal, la vida te sorprendió, los demás no supieron entender, el otro partió dejándote solo. Nada más pertinente que volver a nuestra vieja capacidad de llorar nuestra pena, de sentir nuestro dolor, de moquear nuestra impotencia. No escondas tu dolor. Comparte lo que te está pasando con tu familia y tus amigos de confianza...Llorar es tan exclusivamente humano como reír. El llanto actúa como una válvula liberadora de la enorme tensión interna que produce la pérdida. Podemos hacerlo solos si esa es nuestra elección, o con nuestros compañeros de ruta para compartir su dolor, que no es otro que nuestro mismo dolor. Cuando las penas se comparten su peso se divide. Cuando el alma te duele desde adentro no hay mejor estrategia que llorar.
No te guardes todo por miedo a cansar o molestar. Busca a aquellas personas con las cuales puedes expresarte tal como estás. Nada es más impertinente y perverso que interrumpir tu emoción con tus estúpidos condicionamientos de tu supuesta fortaleza protectora del prójimo.

3.- Recorrer el camino requiere tiempo.
Dicen que el tiempo lo cura todo. Pero cuidado, el tiempo solo quizás no alcance. LO que realmente puede ayudar es lo que cada uno hace con el tiempo.
NO te hagas expectativas mágicas. Estate preparado para las recaídas. Un suceso inesperado, una visita, un aniversario, la Navidad te vuelven al principio, es así.
No puedes llorar hoy lo de mañana, ni seguir llorando lo de ayer Para hoy es tu llanto de hoy, para mañana el de mañana.
¿Estás utilizando este día para aceptar que estás de duelo, para reconocer que lo perdido ha muerto y no lo vas a recuperar?
¿Estás utilizando el día de hoy para sentir tus emociones intensamente y para expresar el dolor que supone esta pérdida?
¿Estás utilizando este día para aprender a vivir sin esa persona querida?
¿Estás utilizando el día para volver a centrarte en ti misma/o?
Vive solamente un día cada día.

4.- Sé amable contigo.
Aunque las emociones que estás viviendo sean muy intensas y displacenteras (y seguramente lo son) es importante no olvidar que son siempre pasajeras...Uno de los momentos más difíciles del duelo suele presentarse después de algunos meses de la pérdida, cuando los demás comienzan a decirte que ya tendrías que haberte recuperado. Sé paciente. No te apures. Jamás te persigas creyendo que ya deberías sentirte mejor. Tus tiempos son tuyos.
Recuerda que el peor enemigo en el duelo es no quererse.

5.- No tengas miedo de volverte loco.
Todos podemos vivir sentimientos intensos de respuesta a la situación de duelo sin que esto te lleve a ningún desequilibrio La tristeza, la rabia, la culpa, la confusión, el abatimiento y hasta la fantasía de morir son reacciones habituales y comunes a la mayoría de las personas después de una pérdida importante o de la muerte de un ser querido.
Necesitas sentir el dolor y todas las emociones que lo acompañan: tristeza, rabia, miedo, culpa...Habrá personas que te dirán: "Tienes que ser fuerte". No les hagas caso.

6.- Aplaza algunas decisiones importantes.
Decisiones como vender la casa, dejar el trabajo o cambiarte a otro lugar son trascendentes, y se deben tomar en momentos de suma claridad; dado que un cierto grado de confusión es inevitable en el recorrido de este camino, sería preferible dejarlas para más adelante.
Con el mismo razonamiento sobre todo en los primeros tiempo inmediatos a la pérdida no parece conveniente iniciar una nueva pareja, decidir un embarazo, acelerar un casamiento.
Podríamos lamentarlo después.

hay urgencias que no se pueden postergar, pero conviene respetar la norma de no cruzar los puentes antes de llegar a ellos.

7.- No descuides tu salud.
Muchos de los que recorren el camino están tan ocupados en su proceso interno, están tan atentos a su sentir penoso que no prestan atención a su propio cuerpo. Pasados los primeros días puede resultar muy útil que decidas por unas semanas imponerte un horario para levantarte, un horario para las comidas, una hora para acostarte...y lo sigas. Alimentate bien y no abuses del tabaco, del alcohol ni de los medicamentos. De hecho si para ayudarte en estos momentos fuera necesario tomar algún medicamento, deberá ser siempre a criterio de un médico y nunca por los consejos de familiares, amigos y vecinos bien intencionados. De todas maneras es bueno no deambular "buscando" el profesional que acepte recetar los psicofármacos para "no sentir", porque lejos de ayudar puede contribuir a cronificar el duelo.

8.- Agradece las pequeñas cosas.
Es necesario valorar las cosas buenas que seguimos encontrando en nuestra vida en esta situación de catástrofe.
Sobre todo, algunos vínculos que permanecen (familiares, amigos, pareja, terapeutas), aceptadores de mi confusión, de mi dolor, de mis dudas y seguramente de mis momentos más oscuros. Para cada persona lo que hay que agradecer es diferente: seguridad, contención, presencia y hasta silencio.

9.- Anímate a pedir ayuda.
No interrumpas tu conexión con los otros, aunque ellos no estén hoy recorriendo este camino. Necesitas su presencia, su apoyo, su pensamiento, su atención. Dales la oportunidad a tus amigos y seres queridos de estar cerca. Todos lo que te quieren desearán ayudarte, aunque la mayoría no sabe cómo hacerlo.
Algunos tienen miedo de ser entrometidos. Otros creen que te lastiman si te recuerdan tu pérdida. Necesitas que te escuchen, no que te den su opinión de lo que deberías hacer, sentir o decidir. No te quedes esperando su ayuda y mucho menos pretendiendo que adivinen.
Pide lo que necesitas. NO es más sabio ni más evolucionado el que no precisa ayuda, sino el que tiene conciencia y valor para pedirla cuando la necesita.

10.-Procura ser paciente con los demás.
Ignora los intentos de algunas personas de decirte cómo tienes que sentirte y por cuánto tiempo, no todos comprenden lo que estás viviendo. Amorosamente intentarán que olvides tu dolor, lo hacen con buenas intenciones, para no verte triste, tenles paciencia pero no te ocupes de complacerlos. Más bien apartate un poco gentilmente y busca a quienes puedan permitirte "estar mal" o desahogarte sin miedo cuando lo sientas así. De todas maneras quizás sea mejor que durante un tiempo prestes más atención a la intensión de quienes te rodean que a lo que dicen en palabras. A veces los que uno pensaba que serían los mejores compañeros de ruta no pueden compartir tu momento.
Soportan tan mal el dolor ajeno que interrumpen tu proceso y retrasan tu paso hacia el final del camino. De todas maneras, una vez más, no te enojes con ellos por eso.

11.- Mucho descanso, algo de disfrute y una pizca de diversión.
Date permiso para sentirte bien, reír con los amigos, hacer bromas. Es tu derecho y además será de gran ayuda que busques, sin forzar tu propio ritmo, momentos para disfrutar.
Recuerda que hasta el ser querido que no está querría lo mejor para ti.
Los malos momentos vienen por sí solos, pero es voluntaria la construcción de buenos momentos. Empieza por saber con certeza que hay una vida después de una pérdida, presta atención a las señales y oportunidades a tu alrededor. No las uses si no tienes ganas, pero no dejes de registrarlas.

12.- Confia en tus recursos para salir adelante.
Acuerdate de cómo resolviste anteriores situaciones difíciles de tu vida.
Si quieres sanar tu herida, si no quieres cargar tu mochila con el peso muerto de lo perdido, no basta con esperar a que todo se pase o con seguir viviendo como si nada hubiera pasado.
Necesitas dar algunos pasos difíciles para recuperarte
. NO existen atajos en el camino de las lágrimas.
Vas a vivir momentos duros y emociones displacenteras intensas
en un momento en el que estás muy vulnerable. NO te exijas demasiado. Respeta tu propio ritmo de curación y créeme cuando digo esto: estás en condiciones de afrontar lo que sigue, porque si estás en el camino, lo peor ya ha pasado.
Confia en ti por encima de todas las dificultades y si lo haces te garantizo que no te defraudarás. El pensamiento positivo te transforma siempre en tu propio entrenador.

13.- Acepta lo irreversible de la pérdida.
Aunque sea la cosa más difícil que has hecho en toda tu vida,
ahora tienes que aceptar esta dura realidad: estás en el camino de las lágrimas y no hay retorno. El camino sólo sigue hacía adelante. Mientras creas en un pequeño lugarcito que el otro volverá, que la situación va a volver a ser la que era, que el muerto va a regresar, nunca terminarás el recorrido.
La muerte siempre llega demasiado tarde o demasiado temprano. Siempre es un mal momento para que la gente se muera.
Hablar de tu pérdida, contar las circunstancias de la muerte, visitar el cementerio o el lugar donde se esparcieron los restos, todo puede ayudar poco a poco a ir aceptando el hecho de la pérdida. De hecho , si existe una remota posibilidad de que la pérdida no sea definitiva, deberás elegir entre seguir esperando y no recorrer el camino o decidir que es definitiva aunque los hechos permitan una tenue esperanza.
De todas maneras no te dañará haber recorrido el camino si lo que diste por perdido aparece, pero puede dañarte mucho seguir esperando lo que nunca sucederá. (Sabemos cuánto más difícil es aceptar la pérdida de un ser querido si nunca pudiste ver el cadáver o nunca se recuperó).
Es una gran tentación quedarse refugiado en la idea de que desde el cielo el otro está y me cuida. No tiene nada de malo la creencia religiosa de cada uno, al contrario, es un excelente aliado, pero cuidado con utilizarla para minimizar su desaparición física. Cuidado con llegar a creer que entonces no necesito hacer el duelo.


14.- Elaborar un duelo no es olvidar.
El proceso de duelo permite buscar para tu ser querido el lugar que merece entre los tesoros de tu corazón.
Es poder pensar en él, y no sentir ya ese latigazo de dolor.
Es recordarlo con ternura y sentir que el tiempo que compartiste con él o con ella fue un gran regalo.
Y esto es cierto para todas las pérdidas. La elaboración permite darle un sentido a todo lo que has vivido hasta aquí con lo ausente.
Es entender con el corazón en la mano que el amor no se acaba con la muerte.


15.- Aprende a vivir de "nuevo"..Hacer el duelo significa también aprender a vivir sin algo, sin alguien, de otra forma.
Es aprender a tomar nuevas decisiones por ti mismo, aprender a desempeñar tareas que antes hacía otro, aprender nuevas formas de relación con la familia y los amigos, aprender a vivir con algo menos. A veces este aprendizaje no incluye a otros, el duelo es aprender a vivir sin esa capacidad que he perdido. La experiencia es muchas veces un maestro muy cruel.

16.- Centrate en la vida y en los vivos.
Llega un momento en que sabes que es necesario soltar el pasado. La vida te espera llena de nuevas posibilidades.
No hay nada malo en querer disfrutar, en querer ser feliz, en querer establecer nuevas relaciones... En el caso de la pérdida de una pareja, no hay motivo para avergonzarse si aparece de nuevo el deseo sexual. En realidad, el corazón herido cicatriza abriéndose a los demás. El duelo es establecer que lo muerto queda afuera pero mi vida continúa.
Una adolescente escribió a su madre después de perder a su padre: "Existen otras personas a las que amar, y eso no significa que quiero menos a mi papá".

17.- Define tu postura frente a la muerte.
La idea de "qué significa morirse" es tan teórica que vivencialmente puede ser diferente para cada uno. Lo que
importa no es coincidir en una posición respecto a la muerte sino establecer que es una de las cosas que cada uno debe tener definidas. Hay muchos temas que pueden estar sin resolver, pero hay cuatro o cinco que es necesario tener "acomodados":

* la identidad sexual.
* la posición filosófica.
* la relación con los padres.
* el proyecto de vida.
* y la postura frente a la muerte.

¿Qué sucede después de la muerte?
¿Cómo lo van a saber si nadie lo sabe?
No importa cuál sea tu postura, les puedo asegurar que después de la muerte va a pasar lo que ustedes creen que va a pasar.
En el fondo lo mismo da..Si ustedes creen que se van a reencarnar, está bien; si creen que se van al cielo o al infierno, está bien; si ustedes creen que no hay nada más, está bien. Lo que sea que crean, está bien.
Pero tienen que tener una posición tomada.
Le preguntaron a Woody Allen, una vez, si él creía que había vida después de la muerte. Allen contestó que no sabía, que estaba muy ocupado tratando de saber si podía vivir un poco antes de morir.

18.- Vuelve a tu fe.
Algunas cosas simplemente no son para ser manejadas por uno solo. Incluso toda la ayuda que puedes tener puede no proporcionar la comodidad que realmente se necesita para sostener lo que sucedió.
Muchas personas encuentran que llevar estos problemas a Dios es una manera tranquilizadora de aligerar la carga que hace que el corazón les pese. Es el momento de aprender a no pedir que las cosas se resuelvan de la manera que quisiéramos que resultaran, sino pedir en su lugar que Dios nos ayude a aceptar los cambios y nos ayude a ver las opciones.

19.- Busca las puertas abiertas.
Estamos a veces tan cegados por nuestra propia cólera, dolor o desgano que no vemos las "nuevas puertas" que se abren.
Todos hemos oído la frase "Cuando una puerta se cierra, otra se nos abre". Creo que es verdad; pero sucede que a veces no estamos dispuestos a dar vuelta al picaporte.
Es fácil pensar ""¿Qué de bueno podría venir de esta pérdida?" y sin embargo cada día oímos historia de gente que ha superado batallas físicas, mentales y emocionales para alcanzar contra todas las probabilidades objetivos impensados. Puedes leer sobre algunos "milagros médicos" y vas a tener una buena idea de lo que hablo. Te recomiendo que leas la vida de Helen Keller y no vas a tener ninguna duda.

20.-Cuando tengas una buena parte del camino ya recorrida hablales a otros sobre tu experiencia.
No minimices la pérdida, ni menosprecies tu camino. Contar lo que aprendiste en tu experiencia es la mejor ayuda para sanar a otros haciéndoles más fácil su propio recorrido, e increíblemente facilita tu propio rumbo.

" Lo que una vez disfrutamos, nunca lo perdemos. Todo lo que amamos profundamente se convierte en parte de nosotros mismos”
Hellen Keller

un abrazo y mucha luz
Paola

EL CAMINO DEL DOLOR, DE LAS LÁGRIMAS

Terapias EFT...Sanación Emocional, Mental y Fisica


Así empieza el camino de las lágrimas. Así, conectándonos con lo doloroso. Porque así es como se entra en este sendero, con este peso, con esta carga. Y también con esta creencia irremediable: la supuesta conciencia de que no lo voy a soportar. Porque todos pensamos al comenzar este tramo que es insoportable. No es culpa nuestra; hemos sido entrenados por los más influyentes de nuestros educadores para creer que no soportaremos el dolor, que nadie puede superar la muerte de un ser querido, que podríamos morir si la persona amada nos deja, que la tristeza es nefasta y destructiva, que no somos capaces de aguantar ni siquiera un momento de sufrimiento extremo de una pérdida importante.

Y nosotros vivimos así, condicionando nuestra vida con estos pensamientos, que como la mayoría de las creencias aprendidas son una compañía peligrosa y actúan como grandes enemigos que nos empujan a veces a costo mayores que los que supuestamente evitan. En el caso de las pérdidas, por ej, pueden extraviarnos de la ruta hacia nuestra liberación definitiva de lo que ya no está.

Hay una historia verídica, que sucedió en África. Seis mineros trabajaban en un túnel muy profundo. De repente un derrumbe los dejó aislados del afuera sellando la salida. En silencio cada uno miró a los demás. Con su experiencia se dieron cuenta de que el problema sería el oxígeno. Si hacían todo bien les quedaba unas tres horas de aire, cuanto mucho tres horas y media. Mucha gente de afuera sabían que estaban allí atrapados, pero un derrumbe como ese significaba horadar otra vez la mina, podrían hacerlo antes de que se termine el aire? Los mineros decidieron que debían ahorrar todo el oxígeno que pudieran. Acordaron hacer el menor esfuerzo físico, apagaron las lámparas que llevaban y se tendieron en silencio en el piso....era difícil calcular el tiempo que pasaba... incidental- mente uno tenía reloj. Hacía él iban todas las preguntas ¿cuánto tiempo pasó? ¿Cuánto falta? ¿Y ahora? El tiempo se estiraba, cada minuto parecía una hora y la desesperación agravaba más la tensión. El jefe se dio cuenta que si seguían así, la ansiedad los haría respirar más rápidamente y esto los podía matar. ordenó a el que tenía el reloj que sólo él controlara el paso del tiempo y avisara cada media hora. Cumpliendo la orden, a la primera media hora dijo "ha pasado media hora" Hubo un murmullo entre ellos y una angustia que se sentía en el aire.. El hombre del reloj se dio cuenta de que a medida que pasaba el tiempo, iba a ser cada vez más terrible comunicarles que el minuto final se acercaba.

Sin consultar a nadie decidió que ellos no merecían morir sufriendo. Así que la próxima vez que les informó la media hora habían pasado 45 minutos. No había manera de notar la diferencia. Apoyado en el éxito del engaño de la tercera información la dio casi una hora después... así siguió el del reloj, cada hora completa les informaba que había pasado media hora. ...La cuadrilla apuraba la tarea de rescate, sabían en qué cámara estaban atrapados y que sería difícil poder llegar antes de cuatro horas. Llegaron a las cuatro horas y media. Lo más probable era encontrar a los seis mineros muertos.

Encontraron vivos a cinco de ellos. Solamente uno había muerto de asfixia...el que tenía el reloj. Esta es la fuerza que tienen las creencias en nuestras vidas. Esto es lo que nuestros condicionamientos pueden llegar a hacer de nosotros. Cada vez que construyamos una certeza de que un hecho irremediablemente siniestro va a pasar, no sabiendo cómo (o sabiéndolo)nos ocuparemos de producir, de buscar, de disparar (o como mínimo de no impedir) que algo de lo terrible y previsto nos pase realmente. De paso y como en el cuento, el mecanismo funciona también al revés: Cuando creemos y confiamos en que se puede seguir adelante, nuestras posibilidades de avanzar se multiplican. Claro que si la cuadrilla hubiera tardado doce horas, no habría habido pensamiento que salvara a los mineros.

NO digo que la actitud positiva por sí misma sea capaz de conjurar la fatalidad o de evitar tragedias. Digo que las creencias autodestructivas indudablemente condicionan la manera en la cual enfrento las dificultades. El cuento de los mineros debería obligarnos a pensar en estos condicionamientos. Y empiezo desde aquí porque uno de los falsos mitos culturales que aprendimos con nuestra educación es que no estamos preparados para el dolor ni para la pérdida.


Repetimos casi sin pensarlo: "No hubiera podido seguir si lo perdía" "No puedo seguir si no tengo esto" "No podría seguir si no consigo lo otro" Cuando hablo de dependencias, digo siempre que cuando tenía algunas horas o días de vida, era claro, aunque yo no lo supiera todavía, que no podía sobrevivir sin mi mamá o por lo menos sin alguien que me diera cuidados maternales; mi mamá era entonces imprescindible para mí porque yo no podía vivir sin su existencia. Después de los tres meses de vida seguramente me hice más consciente de esa necesidad pero descubrí además a mi papá y empecé a darme cuenta de que verdaderamente no podía vivir sin ellos. Algún tiempo después ya no eran mi mamá y mi papá, era mi familia, que incluía a hermanos, algunos tíos y mis abuelos. Yo los amaba profundamente y sentía, acuerdo que no podía vivir sin ellos.

Más tarde apareció la escuela , los profesores,amigas/os, también las parejas , el matrimonio,
de quién pensé en aquel momento que nunca, nunca, podría separarme. Luego vino
el trabajo, la seguridad económica y luego, más personas, situaciones y hechos sin los cuales no podía vivir.

Hasta que un día, me di cuenta que no podía vivir sin mí. Yo nunca me había dado cuenta de esto, nunca noté que yo era imprescindible para mí misma. ¿Estúpido, verdad? Todo el tiempo sabía yo sin quién no podría vivir y nunca me había dado cuenta, que sobre todo, no podía vivir sin mí. Fue interesante de todas formas confirmar que sería verdaderamente difícil vivir sin algunas de esas otras cosas y personas, pero esto no cambiaba el nuevo darme cuenta "Me sería imposible vivir sin mí." Entonces empecé a pensar que algunas de las cosas que había conseguido y algunas de las personas sin las cuales creía que no podía vivir, quizás un día no estuvieran.

Las personas podían decidir irse, no necesariamente morirse, simplemente no estar en mi vida. Las cosas podían cambiar y las situaciones podían volverse totalmente opuestas a como yo las había conocido. Y empecé a saber que debía aprender a prepararme para pasar por estas pérdidas. Por supuesto que no es igual que alguien se vaya a que ese alguien se muera. Cómo no es lo mismo cambiarse de una casa peor a una casa mejor, que al revés. Claro que no es lo mismo cambiar un auto todo malo por un auto nuevo, que a la inversa. Es obvio que la vivencia de pérdida no es la misma en ninguno de estos ejemplos, pero quiero decir desde el comienzo que siempre hay un dolor en una pérdida. Perder es dejar algo "que era", para entrar en otro lugar donde hay otra cosa "que es". Y esto "que es" no es lo mismo "que era" Y este cambio, sea interno o externo, conlleva un proceso de elaboración de lo diferente, una adaptación a lo nuevo, aunque sea para mejor. Este proceso se conoce con el nombre de "elaboración del duelo".

Como su nombre lo indica, los duelos...duelen. Y no se puede evitar que duelan. Quiero decir, el hecho concreto de pensar que voy hacía algo mejor que aquello que dejé es muchas veces un excelente premio de consuelo, que de alguna manera compensa con la alegría de esto que vivo el dolor que causa lo perdido.

El mapa no es el territorio. Hay que aprender a recorrer este camino, que es el camino de las pérdidas, hay que aprender a sanar estas heridas que se producen cuando algo cambia, cuando el otro parte, cuando la situación se acaba, cuando ya no tengo aquello que tenía o creía que tenía o cuando me doy cuenta de que nunca lo tendré lo que esperaba tener algún día (y ni siquiera es importante si verdaderamente lo tuve o no). Este sendero tiene sus reglas, tiene sus pautas. Este camino tiene sus mapas y conocerlos ayudará seguramente a llegar más entero al final del recorrido.

En Programación Neurolingüistica decimos que todos construimos una especie de esquema del mundo en el que habitamos, un "mapa" del territorio y en él, vivimos. Pero el mapa, NO es el territorio. El mapa es apenas nuestro mapa. Es la idea que nosotros tenemos de cómo es la realidad, aunque muchas veces esté teñida por nuestros prejuicios. Aunque no se corresponda exactamente con los hechos, es en ESE mapa donde vivimos. No vivimos en la realidad sino en nuestra imagen de ella. Si en mi mapa tengo registrado que aquí en mi cuarto hay un árbol, aunque no lo haya, aunque nunca haya existido, aunque el árbol no esté en el de Uds. y todos pasen por este lugar sin miedos ni registro alguno, yo voy a vivir esquivando este árbol por el resto de mi vida. Y cuando me vean esquivar el tronco Uds. me van a decir: -¿Qué haces, estás loca? Y yo voy a pensar "los locos son ustedes".


Pérdidas ,nos acompañan toda una vida, pérdidas necesarias, pérdidas que aparecerán cuando nos enfrentemos no sólo con la muerte de alguien querido, no sólo con un revés material, no sólo con las partes de nosotros mismos que desaparecieron, sino con hechos ineludibles como... que nuestra madre va a dejarnos y nosotros vamos a dejarla a ella; que el amor de nuestros padres nunca será exclusivamente para nosotros; que aquello que nos hiere no siempre puede ser remediado con besos; que, esencialmente, estamos aquí solos; que tendremos que aceptar el amor mezclado con el odio y lo bueno con lo malo; que algunas de nuestras elecciones están limitadas por nuestra anatomía; que existen defectos y conflictos en todas las relaciones humanas; que nuestra condición en este mundo es implacablemente pasajera; que no importa cuán listos seamos, a veces nos toca perder; y que somos tremendamente incapaces de ofrecer a nuestros seres queridos o a nosotros mismos la protección necesaria contra el peligro, contra el dolor, contra el tiempo perdido, contra la vejez y contra la muerte.

Estas pérdidas forman parte de nuestra vida, son constantes universales e insoslayables. Y son pérdidas necesarias porque crecemos a través de ellas. De hecho, somos quienes somos gracias a todo lo perdido y a cómo nos hemos conducido frente a estas pérdidas.

un abrazo y mucha luz
Paola